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Historia de la ciclovía, una evolución para el ciclista

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Con el nacimiento de la bicicleta, no es raro pensar que la ciclopista surgió al mismo tiempo, o casi, después de todo, el surgimiento de un nuevo medio de transporte requería su propia manera de circular; sin embargo, la historia de la ciclovía no es tan simple, ya que tuvo su propia evolución.

En el paseo de hoy vamos a conocer un poco más sobre esto, es decir, del surgimiento de la ciclovía. Así que ya lo sabes, haz un poco de calentamiento, porque pondremos a prueba tus piernas en esta rodada. Comenzamos:

Historia de la ciclovía: los inicios

Aunque en un inicio las bicicletas no eran nada parecidas a las que conocemos hoy en día, el surgimiento oficial de estas data desde 1817,cuando el Barón Karl von Drais creó la primera bici, en Alemania. No obstante, el modelo como lo conocemos actualmente (o lo más cercano a este) llegó después de 1880, época en la que estos vehículos tuvieron su auge.

Resulta lógico que, con la presencia de cada vez más gente andando en bici en las calles, se necesitara de caminos o tramos exclusivos para los ciclistas. Después de todo, aunque había menos presencia de otros transportes a finales del siglo XIX, los caminos estaban más adaptados a carruajes o carretas que para las bicicletas.

Es decir, si bien se podía andar en bici por las calles, estas no se encontraban bien pavimentadas y muy pocas veces eran un terreno regular para andar sobre dos ruedas. Esto provocó que algunos grupos ciclistas -que ya existían desde ese entonces- exigiera mejores carreteras y, mejor todavía, carriles exclusivos para ellos.

Así, en los Estados Unidos (EE.UU.), el Movimiento de Buenas Carreteras y la Liga de Ciclistas Estadounidenses, al igual que su homólogo Cyclists’ Touring Club (CTC) en el Reino Unido, alzaron la voz para que se mejoraran las carreteras en 1886.

La primera ciclovía

Sin embargo, tuvieron que pasar 10 años para que, finalmente, en 1896, se construyera la primera ciclovía en los EE. UU. al dividir la vía peatonal de Ocean Parkway (Brooklyn). Es entonces cuando se puede decir que da inicio la historia de la ciclovía, ya que a partir de ese entonces, se empezaron a crear carriles para bicicletas separados de la calzada.

En el otro lado del mundo, en los Países Bajos -actualmente una de las mayores naciones ciclistas- el uso de la bici se empezó a normalizar a partir de 1870, y ya para 1920 casi el 75% de su población lo prefería ante el transporte motorizado.

De hecho, en este país, la primera ciclopista se construyó en 1885, en la ciudad de Utrecht, a lo largo del Maliebaan. Alemania siguió el ejemplo, aunque hasta 1897. Dos años más tarde, Hamburgo también quiso entrar en la jugada.

Automóviles contra bicicletas

Con la aparición del automóvil (1886), se crea un conflicto entre los usuarios de este y las bicis. Por un lado, los automovilistas pedían que se retirara a los ciclistas de las carreteras; por otro, los ciclistas pedían que fueran los autos los que deberían ir por carreteras separadas de las de los ciclistas.

Fue así que, en 1926, en Reino Unido se planteó la opción de que se construyeran carriles para bicicletas al lado de las carreteras, incluso, se ofreció que los ciclistas pagaran impuestos, siempre y cuando estos sirvieran para mantener y ampliar dichas rutas. La propuesta no pasó, en ese entonces.

Las primeras pistas para bicicletas al borde de las carreteras llegaron hasta 1934 junto a Western Avenue entre Hanger Lane y Greenford Road. Sin embargo, contrario a lo que pudiera esperarse, esta idea no fue bien recibida ni por grupos ciclistas ni por la CTC.

La razón principal para que al inicio no se aceptara la idea de que los ciclistas usaran carriles separados, es porque, al menos en los Países Bajos, Reino Unido e Irlanda, tomaban como una ofensa el que, siendo la bicicleta el transporte más usado entre su gente, se les quisiera segregar de las calles y la vía pública para, en su lugar, darle preferencia a los autos.

Declive y nuevo auge

Con la llegada y término de la posguerra, el ciclismo tuvo una gran decaída en todos estos países. Esto propició que, al principio, se aprovechara la poca afluencia de ciclistas para crear más estacionamientos para autos y eliminar ciclovías.

Irónicamente, al crecer el uso y flujo de automóviles, se volvió a pedir darle más atención al ciclismo y a la infraestructura ciclista. La razón principal fue porque, al haber más autos, se tenían más accidentes y atropellos, sobre todo, de niños.

Entonces, Ámsterdam, en 1978, volvió a dar prioridad a los carriles ciclistas. La diferencia es que, esta vez, hubo mayor aceptación para las ciclovías segregadas en autopistas.

Historia de la ciclovía: la aceptación

Si bien existían sectores que defendían que las ciclovías segregadas no eran con el fin de proteger al ciclista, sino para permitir una circulación más tranquila a los automovilistas, los carriles para bicicletas poco a poco fueron más aceptados por todos.

Gran parte de esto se debió a que, si estos últimos están bien construidos, planificados y segregados de las vías de alta afluencia vehicular, son más cómodos y rápidos para transportarse en bicicleta.

Por supuesto, cada país cuenta con infraestructura, logística e implementación propia para sus ciclovías. Después de todo, no es lo mismo crear estos carriles en ciudades que son casi 100% ciclistas que en aquellos donde todavía prolifera el uso del automóvil.

De cualquier manera, son muchos los avances que ha habido a lo largo de la historia de la ciclovía. No queda más que esperar que cada país y ciudad encuentre y aplique la mejor fórmula para construir carriles ciclistas donde peatones, ciclistas y automovilistas puedan convivir de mejor manera.