Suiza figura entre los diez países con mayor número de bicicletas por habitante; por ello, no sorprende que innove constantemente en su infraestructura ciclista, como con la creación de su primer carril capaz de generar electricidad.
Así como lo lees, el famoso país del queso ha creado un carril ciclista sustentable, el complemento perfecto para un paseo en bici que, ya de por sí, es uno de los vehículos más sustentables que existe.
El Horizonte solar es suizo
Este carril de bici fue bautizado como Horizonte solar. Está construido con paneles solares y se ubica en la localidad de Satigny, a las afueras de Ginebra. Si bien se comenzó a usar desde junio de 2023, fue a finales de ese año, en noviembre, cuando se inauguró oficialmente.
Si bien no es la única ciclovía solar en el mundo, representa un paso adelante en la construcción de un mundo mejor. Sus características le permiten ser amigable con el medioambiente, al mismo tiempo que ayuda a sus ciudadanos.
¿Quieres saber cómo hace todo esto? Te lo explicamos a continuación.

¿Cómo funciona el carril de bici solar?
El proyecto estuvo a cargo de la compañía Services Industriels de Genève (SIG). Este carril de bici está cubierto por 468 paneles solares e impermeables en uno de sus tramos.
A través de estos dispositivos puede absorber y almacenar la luz solar, lo que le permite producir, aproximadamente, 200,000 KW/h al año. Traducido al uso cotidiano de energía eléctrica, esto equivale al consumo anual de 65 hogares en Ginebra.
Asimismo, la ciclovía fotovoltaica, que mide 200 metros de largo, está fabricada con hormigón para sus cimientos; mientras que para construir su estructura se usó madera y metal.
Su construcción duró un total de seis meses y costó, aproximadamente, 1,5 millones de francos suizos.
La ciclovía solar, una respuesta a la emergencia climática
Este carril de bici forma parte del proyecto general de Ginebra para combatir la emergencia climática. Esta ciudad tiene como objetivo reducir el 60% de la huella de carbono local dentro de los próximos 10 años. Su intención es que, para 2050, logren la neutralidad del carbono.
A esto, el consejero de Estado ginebrino, Antonio Hodgers, comentó que «cada metro cuadrado de paneles solares cuenta para hacer frente a la emergencia climática y permitirnos alcanzar el objetivo de producir 350 GW/h de electricidad fotovoltaica en Ginebra de aquí a 2030».
En cuanto a Suiza en general, y como parte del Acuerdo de París contra el cambio climático, su objetivo es reducir la mitad de sus gases de efecto invernadero para 2030 en comparación con los niveles del año 1990.



